Introducción

Antes de comenzar, es bueno conocer el significado del concepto de Etnomúsica y de Folklore, para a partir de ahí, comenzar nuestro viaje por la provincia de Salamanca y sus gentes. La primera literatura de la musicología comparada va ceñida al tipo de música estudiado: música tribal, culta oriental y la Folk. En esta última es en la que nos centraremos. Los etnomusicólogos han estado interesados siempre en toda clase de música y se han preocupado de su autenticidad y de la tradición oral; esto les llevó a trazar separaciones musicales entre los diversos pueblos.

Como he mencionado anteriormente, me centraré en el folkore salmantino, así pues, y antes de comenzar es bueno aclarar algunos conceptos:

Folklore: (voz inglesa). Conjunto de las tradiciones, creencias y costumbres de las clases populares. (Diccionario de Real Academia de la Lengua). El folklore, (del inglés folk, "pueblo" y lore, "acervo" o "conocimiento) es la expresión de la cultura de un pueblo: cuentos, música, bailes, leyendas, historia oral, supersticiones, costumbres, artesanía y demás, común a una población concreta, incluyendo las tradiciones de dicha cultura, subcultura o grupo social. También recibe este nombre el estudio de estas materias. (Wikipedia).

Etnomusicología: término proveniente del ethnos = nación, y mousike = música. Es el estudio de la música en su contexto cultural. Originalmente fue llamada musicología comparada, y es ubicada como una disciplina auxiliar de la antropología y la etnología. Jeff Todd Titon la ha llamado “el estudio de la gente haciendo música”. Es concebida como el estudio de los acervos culturales de pueblos no occidentales, pero en su más amplia extensión, incluye el análisis de la música occidental desde una perspectiva antropológica."La etnomusicología, en tanto que cultura occidental, puede ser considerada en la actualidad como un fenómeno de Occidente". (Wikipedia).


sábado, 29 de agosto de 2015

Esquilones de Plata

Contrarronda. Las panaderas. cancion de amasar el pan

Grupo de paleo de Saucelle

Paleo 'El Cristo' - Danza tradicional Santibáñez de la Sierra (Salamanca...

Rosca en Fuentes de Masueco. Madrinas 2011

Rosca en Cabeza del Caballo. Madrinas 2011. BAILE DE LA ROSCA.

La quinta división de HersKovits.

La quinta división de HersKovits es la del Lenguaje. Existen ciertos tipos de lenguaje que utilizan mecanismos musicales para su transmisión, como lenguaje del tambor o el silbido de la trompeta; también se emplean en música los llamados lenguajes secretos.

Cuarta división de HersKovits.

La cuarta división de HersKovits es Estética. Cuando se encuentran refranes en las canciones, cuentos populares, se componen melodías para consagrar a escultores, pintores, ceramistas y otros artistas o lugares. Los primeros habitantes de la región salmantina se dedicaron a la cría y explotación del ganado, preferentemente bovino, generando una cultura ganadera que ha evolucionado poco hasta llegar a nuestros días. Los primeros salmantinos conocidos, los vettones, precursores de la trashumancia en la Península, y posteriormente, la población hispanorromana, contribuyeron a edificar una estructura social basada en el ganado. La mano del hombre ha generado ecosistemas como la dehesa, que posibilita la ganadería extensiva, con gran número de cabezas de ganado, en contraposición a la intensiva, de manera estabulada. El toro es un animal totémico en Salamanca. El toro en Salamanca forma parte del paisaje y de su entorno. El toro simboliza la casta y la nobleza del hombre que los cuida. De ahí, que se hayan realizado, a lo largo de los tiempos, numerosas canciones acerca del toro y sus cuidadores. También de los toreros.

Tercera división de HersKovits del cancionero tradicional

La tercera división de HersKovits es la que se denomina Hombre y Universo. Relacionado con las creencias de un pueblo, tanto religiosas como paganas. Es un indicador bastante acertado de la manera en que un pueblo vive y practica su religión, sus creencias en algo superior, a la hora de interpretar su forma de ser. La religión encierra valores como el significado de la vida, del mundo terrenal, responde a preguntas del ser humano. La manera en que cada pueblo se apropia estos dogmas y los aplica en su vida, la forma en que expresa su concepción de esta serie de valores nos muestra una radiografía casi exacta de este pueblo. Hay pocas variables tan fiables en la antropología como el uso y expresión de la religión. En las gentes de la meseta las manifestaciones religiosas están cargadas de austeridad y misticismo, casi teresiano, solemnes, crudas, sobrecogedoras en su dimensión aterradora. En Salamanca, llama la atención el apego al rito y al dogma, más allá de la propia religiosidad. Recojo aquí formas musicales de manifestar la fe en la provincia de Salamanca, una tierra hilvanada de norte a sur por la ruta de la plata, es decir, el camino mozárabe de Santiago. Una provincia, que exterioriza su religiosidad y que no puede esconder el haber sido un cruce de caminos colonizada por pioneros de las más diversas procedencias. Incluyendo a judíos sefarditas y cristianos mozárabes.

Segunda división cancionero según HersKovits.

La segunda división de HersKovits es la de instituciones sociales, que consta de Organización social, educación y estructuras, políticas. La música sirve de demarcado social de la organización. Existen dentro de este grupo canciones que nacieron fruto de la algarabía festiva, que emanaban directamente de la cuba de vino. Al pie de la reja de una ventana, o de la barra de la taberna. Canciones veraniegas o carnavalescas, los días de asueto, cuando las faenas del campo dejaban tiempo al esparcimiento. Fiestas patronales, cielos estrellados, bailes de domingo, carcajadas junto a los amigos. Aparecen aquí, rondas de enamorados, jotas bullangueras, canciones de quintos, pasacalles, canciones de ronda y canciones realizadas a altos dignatarios o personajes de un pueblo. Un baile muy común entre los mozos era el baile de la botella. Este baile, era en realidad, una prueba de destreza y un concurso de habilidad en la danza. Los hombres, a ritmo de fandango, juegan con estilo a sortear con las piernas una botella colocada en el suelo, intentando no tirarla. Cada bailador, al finalizar su exhibición, recoge la botella para darle un trago, y vuelve a depositarla en el suelo para que baile el siguiente. Otras veces, al comienzo del baile echan un brindis, beben de la botella y luego bailan. Especial mención deben las canciones de boda. El ritual del matrimonio en Salamanca es una de las manifestaciones más interesantes de su acervo tradicional. Una mirada fugaz a esta manifestación cultural nos valdría para extraer de ella componentes sefardíes, sedimentos culturales de los pobladores judíos que poblaban estos territorios, mozárabes, prerromanos y por supuesto, cristianos. La ceremonia matrimonial constaba de tres partes: vísperas, boda y tornaboda. Asociados a estos tres estadios aparecen bailes y melodías muy bellas. Bailes de la rosca o pica de bodas, pasacalles de boda y canciones de Espiga. La rosca es un bollo típico de Salamanca que designa la unión de los novios en el altar. Se deposita en una mesa, alrededor de la cual los novios desarrollan un baile, una especie de devaneos amorosos entre el novio la novia que imita el apareamiento del mundo animal. En la primera parte, el novio toma la iniciativa y baila en solitario alrededor de la mesa al ritmo de charrada ordinaria, girando en cada una de las esquinas. A esta parte, se le denomina la escuadra, y en ella el hombre con movimientos vivos, agresivos y contundentes llama la atención de la mujer. La segunda parte, corresponde a los dos novios al mismo tiempo, que bailan a ritmo de charro verdadero, siempre en lados opuestos de la mesa. La tercera parte, fandango, al final de la cual, el hombre persigue sigilosamente a la mujer hasta que se consuma la unión y la pareja baila un agarrao. El baile de la Espiga, es la recogida de regalos o dinero en el banquete. Si el que regalaba era un hombre, debía la novia bailar unos compases con él. Muchas veces, los hombres tiraban el dinero al suelo para que la novia lo recogiera. Según la forma de agacharse, las ancianas del lugar, sabían si la novia estaba embarazada o no. Otras veces, los hombres clavaban las monedas en una manzana que portaba la novia.

Cancionero tradicional según Herkovits.

Comenzaré pues, por su primera división: Cultura material y sus sanciones: Se refiere principalmente a canciones de trabajo, para obtener una buena caza, pesca o una cosecha generosa. En todas las culturas, el hombre trata, y ha tratado siempre, de mitigar el esfuerzo del trabajo, de hacer más llevadera su labor recurriendo a la música. El ritmo está conectado con el ritmo propio de las tareas repetitivas de los trabajos del campo o de los oficios gremiales. Cantos de siembra, canturreo de las panaderas, cantos de herrero al compás de la maza, coplas de pastor en la soledad del campo. Salmos viriles y sobrecogedores de vaquero, que sobre la grupa del caballo vigila la manada de toros.

jueves, 27 de agosto de 2015

Bailes y Costumbres de nuestra tierra:

Antes de empezar, hay que dejar claro que Salamanca pertenece a la Comunidad de Castilla y León aunque existan, aún hoy en día, detractores que piensan y creen que forma parte de León. Explicaré brevemente las razones de dicho colectivo: - Ya el rey asturiano Alfonso I llegó hasta tierras no ya charras, sino de Extremadura y las repobló con gentes del Norte. Esas repoblaciones sólo perduraron en sitios aislados. Son esos núcleos cristianos que en el Fuero de Salamanca aparecen como “serranos”. - Los reyes astur-leoneses dieron muchísimo a la provincia de Salamanca, en otras cosas: dieron fueros, entre otras localidades, a las de Salamanca, Ledesma y Ciudad Rodrigo. Fernando II de León dio a Ciudad Rodrigo sede episcopal, nombramiento al que tanto debe Ciudad Rodrigo, donde todavía hay monumentos dedicados a ése rey leonés. Alfonso IX de León creó la Universidad. Pero, centrémonos ahora en la cultura y en algunas tradiciones. En la provincia de Salamanca, todavía se conservan hablas leonesas, en concreto, en las comarcas de Sierra de Gata, Sierra de Francia y Arribes del Duero. En la Música también se deja sentir su influencia. La gaita charra y el tamboril en las únicas provincias que se toca son: León, Zamora y Salamanca. También en Cáceres, Asturias, Badajoz y Huelva. A Peñaparda llegó el pandero cuadrado, cuyo origen es astur-leonés. Además, hay ritmos como el del “Charro verdadero” que comparten sólo provincias leonesas. Y existen gran número de canciones salmantinas que bajaron de Asturias y León, como, por ejemplo, “Esquilones de Plata” y “Sindo, el tamborilero”. Del Tamboril, Thoinot Arbeau, en su Orchecographie escrita en 1589, dice que "tiene una longitud aproximada de dos pies pequeños y un pie de diámetro; sobre las membranas se colocan unas cuerdecitas que son causa de que, cuando se golpea el tamboril con un palillo o con los dedos, el sonido de dicho tamboril sea estridente y vibrante". En Provenza (Francia) donde también existe tradición en el empleo de la flauta o caramillo y tamboril se da, en el ámbito tradicional y en el culto, una variedad de formas y sonidos diferentes, que para Bainess (en su artículo de Grove Dictionary), es una tipología que data del siglo XVI. Se trata de un cilindro que en longitud llega a medir dos veces su diámetro; es tamboril provenzal se toca igualmente colgado del brazo izquierdo y con una sola baqueta. Según información que aparece en el diccionario de Brenet estuvo en boga en la sociedad parisiense durante la segunda mitad del siglo XVIII, incluso se incorpora a la orquesta de la ópera de la comedia italiana. En 1772 un tal Chateauminois, poseía una escuela de tamborileros de alta sociedad, había una cierta moda pastoril o bucólica entre la aristocracia; en esta época, se trató de refinar el sonido de estos tamboriles colocándole unas cuerdas metálicas que vibraban por simpatía y no por el roce inmediato con el parche. En nuestro ámbito geográfico y cultural, la tipología del tamboril, puede presentar variaciones notables. En León, según José Luis Alonso Ponga, el tamboril se le denomina también caja, y se hacía antiguamente de un tronco de unos 60 cm de alto por 40 cm de ancho; el tamboril tiene unos aros metálicos donde se enroscan las pieles que podían ser de corzo, aunque lo normal, es utilizar pieles de cabra, oveja o perro. En la actualidad, para el cilindro, se pueden aprovechar latas metálicas; en cuanto al sistema de tensores, antiguamente, eran de cuerdas con grapas de cuero mientras que, actualmente, se utiliza un sistema de tornillos con mariposas parecidos al de lo redoblantes. En la mitad sur de Zamora, Salamanca y norte de Cáceres aparecen lo ritmos con golpes acentuados a contratiempo: El Charro y su familia, la charrada y su gran familia (picaos, perantones,...). Hay una gran maestría en el empleo de toques en el aro y en las distintas partes del tamboril obteniéndose distintos sonidos. En cuanto a la Gaita según Felipe Pedrell, " es el instrumento más antiguo de música; aparece en las edades prehistóricas, como testimonio de las primeras manifestaciones del instinto musical". Las primeras representaciones plásticas de los tañeros de flauta, aparecen en las tumbas egipcias y en diversos relieves de Asiria y Babilonia. El profesor García Matos cree que la idea de acomodar tres agujeros a la flauta tiene su origen en los pueblos de Asia menor. Pasa después a Egipto. Los frigios la introducen en Grecia. Las tribus de Arabia la recogen con el nombre de Gorba. Pasa a la China y también a América. En España, esta flauta, en su versión no evolucionada, se introdujo también en la misma época remota. Siguiendo el estudio del profesor García Matos, los arqueólogos encontraron dos ejemplares pertenecientes al período paleolítico de nuestra prehistoria; pero la introducción de la flauta en su embocadura ya perfeccionada, es posterior en nuestro país. El pueblo que perfeccionó la flauta de pico fue Grecia, y de aquí pasó a España, por conducta de los romanos, ya perfeccionada. Ellos la trajeron para interpretar a solo, su simultaneidad con el tamboril se cree de origen español. El padre Olazarán de Estella, en su "Método de flauta vasca": incluye fotografías de un juglar manejando a un tiempo flauta y tamboril; corresponde a una escultura del S. XII del Monasterio de Oliva (Navarra). En la provincia salmantina, salvo en las tierras de Cantalapiedra, Peñaranda y puntos de la tierra de Alba y el alto Tormes (que usan la dulzaina y el redoblante), se utiliza en el tamboril y la gaita para acompañar las danzas, ramos, procesiones y las alboradas de bodas con las dedicadas al patrón de las localidades. Según el profesor Dámaso Ledesma, estos instrumentos se usaban para acompañar unisonalmente a la voz humana. La riqueza de la música tradicional salmantina se debe al hecho de que posee un ritmo variado, único y exclusivo, y de una gran complejidad. Los ritmos, en Salamanca, se convierten en su mejor tarjeta de presentación, ya que son su sello personal, intransferible y autóctono. Para realizar el repaso a los principales ritmos de Salamanca me basaré en el esquema del libro “sones de la gaita y tamboril “del tamborilero José Ramón Cid, que muestran los distintos troncos de la rítmica popular salmantina y sus respectivas ramas y variaciones. José Ramón Cid realiza una división de la rítmica salmantina en troncos de familias, cada una de las cuales, poseen un ritmo-plantilla esencial que puede variarse o recargarse originando diversas ramas, rimas, que nacen en el seno de la misma familia rítmica. Estas grandes familias son: - Fandango: de este ritmo nacen el fandango Serrano, el corrido, el brincao de Peñaparda y la jota. La plantilla rítmica coincide con la del resto de fandangos y jotas de toda España. También, da lugar a ritmos no bailables como procesiones y ofertorio. - La Charrada: es el ritmo salmantino por excelencia, con una gran influencia en todas las provincias limítrofes, como Zamora, Ávila y Cáceres. Básicamente es un ritmo de asociación binaria. De esta gran familia nacen ritmos como el de picao serrano (pueblos de la sierra de Francia); El Perantón (ángulo sureste del campo charro, comarca de entre sierras y estribaciones de la sierra de Béjar); charrada de el Payo; Charro sorteao de Peñaparda o Salteau; Charrada Brincada se le denomina así para diferenciarlo del charro verdadero; Charrada de la Zona Este y algunos pasacalles y alboradas. Según el profesor García Matos, la charrada pertenece a la extraña familia de los ritmos conjuntos, que aparecen de manera concreta en Rumanía y otros países del este y, desde donde se extiende a algunas zonas limítrofes del occidente asiático, llegando hasta la península del Indostán. La charrada y los ritmos cojos mencionados son los únicos casos conocidos de este singular ritmo en todo el planeta. Un enigma que muchos antropólogos tratan de resolver, es como llegó a filtrarse en la Península. Se cree que se produjo por algunos de los pueblos indoeuropeos procedentes del este continental que penetraron aquí en los siglos antes de la romanización (900 a.c.). Hablemos ahora, del charro verdadero y de los pasacalles, otros de los ritmos fundamentales en Salamanca: - El Charro Verdadero: recibe tal nombre para no confundirlo con otros ritmos llamados así pero, que en realidad, son charradas. Es un ritmo muy extendido en el oeste en la provincia y aparece también en algunas zonas de Zamora con menor profusión. Es además, el ritmo más antiguo de cuantos aparecen en Salamanca. Aparece también el charro, como parte fundamental, en el baile de la Rosca o la Pica, baile tradicional de boda en Salamanca. Y en muchos ofertorios. - El Pasacalles: debe su nombre a su utilidad. El tamborilero la interpreta andando por la calle. Es un ritmo que invita a caminar, a marchar al compás de la percusión. Se utiliza en procesiones y alboradas. Aunque también es un ritmo utilizado en bailes de paleos, y en el baile de la Bandera de San Felices de los Gallegos. Es la familia de ritmos menos común de todas y se da sobre todo en la zona occidental de la provincia.

jueves, 20 de agosto de 2015

Zonas de la provincia de Salamanca.

Entre las comarcas históricas destacaré: • Las Villas: Se encuentra en el noreste de la provincia de Salamanca, a unos 15 km de la capital, y la forman localidades como Villoria, Babilafuente o Cantalpino. • El Abadengo: se encuentra situada en la zona oeste de la provincia de Salamanca, formando parte de ella 12 municipios. • La Armuña: se extiende al Norte de la provincia de Salamanca, limita al Sur con el río Tormes, al Oeste con la Comarca de Ledesma, al Este con el Campo de Peñaranda y al Norte con Zamora y Valladolid. • Las Arribes: se extiende a lo largo de más de 100 km del río Duero, ocupando una superficie de 2.328 km². El 11 de Abril de 2002, gran parte de la comarca entra a formar parte de la inmensa comunidad de Parques Naturales de la junta de Castilla y León con el nombre de "Parque Natural de las Arribes del Duero”. La ramajería. Campos de Azaba y Argañán.Campo Charro. Campo de Peñaranda y Tierra de Alba. Sierra de Béjar. Sierra de Francia. Condados y Ducados. • El Rebollar. Aunque el castellano es la única lengua oficial de la provincia charra, el leonés es, sin embargo, la lengua autóctona de Salamanca. Dicha lengua está reconocida como tal por la Junta de Castilla y León. El leonés tiene su origen en la lengua romance, derivada del latín, hablada por los medievales de Asturias y León. El documento normativo escrito en leonés más antiguo que se conserva es del Fuero de León de 1085. En la Edad Moderna, la producción en Leonés se centra en el campo literario, donde autores como Juan del Encina o Torres Villarroel publican obras utilizando esta lengua.

martes, 11 de agosto de 2015

Situación geográfica de Salamanca

A la hora de estudiar la riqueza folklórica de un lugar, es fundamental conocer con qué pueblos, y zonas geográficas, ha estado y está en contacto una provincia. Salamanca es una de las nueve provincias que conforman la Comunidad de Castilla y León. Dicha provincia, situada en el Sudeste de la Comunidad Autónoma, limita al Norte con la provincia de Zamora, al Noreste con la de Valladolid, al Este con la de Ávila, al Sur con la de Cáceres y al Oeste con Portugal. En la división provincial de 1833, fue adscrita al Reino de León (de ahí que, muchos, sigan diciendo que Salamanca no es de Castilla y León, sino que pertenece exclusivamente a León). (Wikipedia).